Descubrir las monedas de oro, tanto si sois inversores como coleccionistas, es también un poco viajar con la imaginación. Significa dejarse transportar por la historia, retroceder en el tiempo, recorrer con la mente los paisajes maravillosos de un país con un pasado que nunca pasa de moda. Preparaos: queremos llevaros con nosotros a Sudáfrica. Lo haremos contando la historia de la moneda sudafricana más importante, así como una de las monedas de oro más conocidas y más buscadas por su prestigio y su singularidad: el Krugerrand de oro.
Desde la historia de la moneda hasta el valor del Krugerrand de oro, desde su cotización hasta las características en detalle, veamos todo lo que es necesario saber sobre esta interesante moneda conocida en todo el mundo.
Krugerrand de oro: características, valor y cotización de la moneda
Famoso por ser la primera moneda de oro de inversión, el Krugerrand de oro presenta un perfil característico en el anverso que la convierte en una de las monedas más reconocibles y más difíciles de falsificar. Esto se debe también a las tecnologías innovadoras utilizadas en su acuñación. A continuación, las características de la moneda en detalle:
- Diámetro: 32,77 mm
- Peso bruto: 33,93 gramos
- Aleación (quilates): 22 quilates
- Título (milésimas): 0,9170
- Contenido de oro puro: 31,10 gramos; 1 onza troy
- Años de acuñación: 1967 - actualidad
- Casa de la Moneda: Sudafricana (South African Mint)
El anverso de la moneda, diseñado por Otto Schultz, representa el perfil del presidente Paul Kruger, mientras que en el borde figura la leyenda “Suid Afrika – South Africa”, es decir, el nombre del Estado en afrikáans y en inglés. El reverso de la moneda, en cambio, se atribuye al célebre escultor sudafricano Coert Steynberg y representa un springbok (antílope), uno de los símbolos nacionales de Sudáfrica, rodeado por la leyenda “Krugerrand” en el borde superior y por la inscripción “Fyngoud”, junto con el peso de la moneda y la inscripción “Fine Gold” en el borde inferior; en el centro, en cambio, se encuentra la fecha.
El Krugerrand de oro posee diversas ventajas cuando se habla de inversión en oro físico: liquidez, portabilidad, calidad del material y gran disponibilidad. Precisamente gracias a este último aspecto, el coste de cada onza contenida en un Krugerrand es lo más cercano posible a la cotización bursátil del oro de inversión. Además de haber sido la primera moneda en contener una onza de oro (31,1033 g), el Krugerrand también ostenta el mérito de haber sido reconocida en el mercado según su contenido real de oro.
La historia del Krugerrand de oro y el origen del nombre
El Krugerrand se acuñó por primera vez en 1967 y, en un principio, su objetivo principal era sostener en el mercado el oro extraído en Sudáfrica. Hoy en día, en cambio, el Krugerrand se considera una moneda de curso legal. Pero ¿de dónde viene el nombre de la moneda? Deriva de Paul Kruger, político de finales del siglo XIX y presidente de la República de Transvaal, así como de la región de dicha República de la que se extraía el oro, llamada Witwatersrand (de donde deriva también el nombre de la moneda de curso legal sudafricana, el Rand).
La región de Transvaal se convirtió de inmediato en la región más rica de Sudáfrica en 1886, tras el hallazgo de un filón de oro en la zona de Witwatersrand. El descubrimiento provocó la inmigración de cientos de trabajadores procedentes de Europa en busca de fortuna. Con el final de la Segunda Guerra Bóer, la República de Transvaal perdió su independencia y la región volvió bajo el control del Imperio Británico, a cambio del pago de 3 millones de libras esterlinas para ayudar a la reconstrucción de las colonias afrikáner.
Al considerarse una moneda bullion, el Krugerrand se difundió en Estados Unidos a principios de los años 70, ya que en ese país estaba prohibida la posesión privada de lingotes de oro, pero no la posesión de monedas de oro extranjeras. La expansión del Krugerrand sufrió un parón a raíz de las sanciones contra Sudáfrica durante el apartheid y de la prohibición de importar Krugerrand, que no finalizó hasta la última década del siglo pasado. Inicialmente, la moneda se acuñaba solo en el corte de 1,09 oz (33,93 g) y era vendida, por la Casa de la Moneda sudafricana, con una comisión del 5% sobre el valor del contenido efectivo de oro. Hoy, en cambio, existen también los cortes de 1/2, 1/4 y 1/10 de onza.
Estimaciones de producción del Krugerrand de oro: de los inicios al récord de 1978
Las estimaciones indican que, entre 1967 y 1969, la Casa de la Moneda de Pretoria acuñó unas 40.000 monedas al año. Una cantidad que se quintuplicó en 1970, con 211.018 monedas acuñadas. El umbral del millón se superó en 1974, cuando se produjeron 3,2 millones de monedas. Pero el récord absoluto se alcanzó en 1978, con 6.022.293 Krugerrand acuñados. A raíz de las sanciones contra el apartheid, el número de monedas acuñadas descendió durante los años 90 hasta alcanzar el mínimo histórico en 1995 (8.295 monedas de una onza). Solo en el año 2000 se produjo una recuperación de los niveles de producción, que sin embargo nunca volvería a superar el récord de 1978.
Un viaje fascinante es el que el Krugerrand de oro nos invita a hacer. Un paseo por el tiempo para descubrir (o redescubrir) un país de gran encanto, de historia ciertamente compleja pero con un territorio rico en recursos. Y precisamente la moneda sudafricana es hija de ese territorio: conocida en todo el mundo y, todavía hoy, objeto de deseo de coleccionistas e inversores.